¿Cómo cuidar los primeros dientes?

En el cuidado de la boca, como en muchos otros casos, el comienzo, y la prevención, son siempre decisivos. Aunque los dientes de leche sean pasajeros, lo cierto es que su cuidado, y los hábitos que se crean en el niño, determinarán la formación y patologías de la boca adulta de nuestros hijos. Por este motivo, en este post compartimos algunos consejos que no puedes perderte sobre el cuidado de los primeros dientes del bebé.

¿Cuándo salen los primeros dientes? No existe respuesta común y única a esta pregunta, ya que dependerá de cada niño y organismo. Lo más común es que salgan entorno al sexto mes, no obstante, en algunos casos no lo harán hasta cumplido el primer año. Si tu bebé pertenece a este segundo rango, no te preocupes, no tiene porqué deberse a una falta de calcio, ni a ninguna otra patología. En el caso de que llegados al 14 o 15 mes de vida, sigan sin aparecer los primeros, es recomendable acudir a un especialista para comprobar que todo está en orden.

Los primeros dientes que hacen su aparición son los incisivos, que le ayudarán a morder las comidas blandas. Posteriormente, los caninos y los molares saldrán progresivamente para que el niño comience a masticar todo tipo de alimentos.

La aparición de los primeros dientes también será decisiva para que el pequeño consiga pronunciar correctamente.

Con la erupción de los segundos molares, en torno a los 30 meses, se terminará este proceso de salida de dientes de leche.

¿Cómo calmar el dolor de los primeros dientes?

Aunque no a todos los niños les afecta de la misma manera la dentición, algunos pueden presentar síntomas que nos indicarán que siente molestias en el transcurso de este proceso.

Semanas antes de la aparición de sus primeros incisivos, el bebé puede empezar a morder con ansiedad todo lo que se encuentre a su mano; peluches, mantas, juguetes… También es común que se inflamen un poco las encías y que al tocarlas puedan apreciarse bajo ellas estos primeros dientes.

En este proceso, el niño puede aumentar el babeo y sentir irritación, pero no tiene porqué ir acompañado de fiebre o diarreas. En el caso de que se den estas patologías siempre es mejor acudir al pediatra, ya que no siempre deben achacarse a la dentición.

A pesar de que los niños se acostumbran rápidamente a las molestias que implica la salida de los primeros dientes, existen algunos trucos para calmar el dolor:

-El frío. Darle el mordedor, o el chupete fríos (previamente los meteremos en la nevera) puede calmarle y ayudar en desinflamar de la encía.

-Frotar su encía con el dedo limpio, con un cepillo especial para bebés, con agua o con un mordedor podría disminuir el dolor.

-Es normal que aparezca un hematoma por el sangrado producido debajo de la encía. No debe cundir el pánico, pues poco a poco irá desapareciendo, pero si se quiere aligerar el proceso, las compresas frían harán que desaparezca antes.

Limpiar sus primeros dientes

La limpieza de sus primeras piezas dentales, además de ayudar a que el pequeño adquiera buenos hábitos de cuidado dental, puede prevenir la aparición de la llamada caries del biberón, producida por una exposición prolongada a bebidas que contienen azúcar, especialmente cuando el pequeño tiende a dormirse con el biberón o cuando se utiliza un biberón como chupete. Otro motivo que puede causar la aparición de caries en el bebé es la transmisión de estas bacterias por medio de la saliva de los padres. Por esto es importante no usar la misma cuchara o limpiar el chupete con la boca.

Para limpiar sus dientes, puede comenzar por utilizar una gasa limpia mojada, con la que frotaremos con cuidado sus dientes y encías. Beber agua después de cada comida también ayudará a eliminar de la boca posibles restos de la comida.

En torno al primer año de edad ya puede comenzarse a utilizar un cepillo especial para bebés, al principio solo con agua. Posteriormente, pasados algunos meses más, podremos ir incorporando a su limpieza pequeñas cantidades de pasta de dientes fluorada especial, siempre bajo la supervisión de un adulto.

Para evitar malformaciones, es conveniente que a partir de los dos años el pequeño empiece a prescindir de chupetes y biberones.

Además de seguir una dieta que no se exceda en azúcares, para prevenir las caries, es importante visitar al dentista de forma rutinaria a partir de los 2 o 3 años para comprobar que todo marcha a la perfección.

En Clínica Dental Irene Morales cuidamos de la salud de tu boca, desde los primeros dientes, hasta los últimos. ¡Te esperamos!

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