Absceso dental, causas y tratamientos

Un absceso dental aparece como una inflamación en las encías, que viene acompañada por fiebre y posible dificultad al masticar.

El absceso dental está originado por una infección bacteriana, existiendo principalmente dos tipos; el abceso periodonto que aparece en las encías, y que generalmente lo sufren quien tienen reabsorción de las encías, aunque también puede aparecer cuando salen o se quitan las muelas del juicio. Y el periapical o dento-alveolar que produce dolor al masticar y que principalmente viene provocado por la fractura de un diente, caries o un diente enfermo.

Ambos tipos dañan las encías, hinchándolas y enrojeciéndolas, incluso haciendo que sangren, así como crean problemas al masticar, fiebre y cansancio. Además, a los pocos días de manifestarse el abceso aparecerá el pus.

El absceso puede confundirse con una reacción inflamatoria causada por un alimento atrapado entre los dientes o con un edema posoperatorio, por ello es imprescindible acudir al dentista para que éste determine la gravedad del asunto, especialmente cuando la fiebre es muy elevada, se tienen serios problemas para alimentarse con normalidad o la inflamación llega a la mejilla, es aconsejable ir a urgencias

¿Cómo tratar un absceso?

Cuando se crea que se tiene un absceso, a pesar de que sangren las encías, es necesario seguir cepillándose los dientes con normalidad y especialmente visitar lo antes posible a un dentista. En ninguna circunstancia se reventará o perforará el absceso con una aguja o cuchilla, el especialista sabrá que hacer.

Existen dos variantes de tratamientos:

-Uno es un tratamiento en el que el dentista drena la infección a través del diente para drenar la raíz o por medio de la extracción de la pieza dental. Para completar la sanación se recetan antibióticos y analgésicos.

-Cuando la infección viene originada en la encía, ésta se limpiará con un curetaje. Si el absceso es externo y tiene pus, se abre para drenarlo y disminuir la presión que causa el dolor.

5 complicaciones de un absceso dental

En el caso de que no se trate el absceso dental, se corre el riesgo de que se produzcan complicaciones mucho más graves, ya que la infección puede pasar extenderse a los tejidos blandos como la piel y los músculos, en los que el pus se abre camino creando un agujero o fístula que conduce a las encías o al exterior por la mejilla o barbilla.

1. El absceso puede producir la pérdida del diente al debilitar y destruir el hueso que lo sostiene. En el mayor número de casos se tiene que extraer el diente infectado.

2. Endocarditis bacteriana. Las bacterias del abseso dental puede llegar al corazón por los vasos sanguíneos. Estas bacterias pueden infectar las válvulas del corazón y tener consecuencias muy graves, incluso mortales.

3. Aunque es muy poco común, la infección también podría extenderse al cerebro y a su vez producir un coma.

4. Los pacientes que padecen diabetes corren mayor riesgo de que la celulitis producida por el absceso se extienda a otras zonas del cuello y el pecho, provocando necrosis en los tejidos y dando lugar a la septicemia.

5. Otra infección grave es la angina de Ludwing, que afecta a la zona situada bajo la lengua y en el lateral. Con esta infección se corre el riesgo de que las vías respiratorias se bloqueen y la persona se asfixie, por lo que se debería de realizar una traqueotomía de urgencia para salvar la vida del paciente.

En Clínica Dental Irene Morales, dentista en Granada, aconsejamos que se visite al dentista de confianza tras los primeros síntomas, así como acudir a urgencias si la fiebre supera los 38°C y el absceso no permite comer ni tragar con normalidad.

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