ODONTOLOGÍA DEPORTIVA.

salud-dental-en-el-embarazo La odontología deportiva es una disciplina que estudia la influencia de cada deporte en la salud bucodental y que a través del cuidado oral, posibilita una práctica más segura y placentera. La boca es uno de los terrenos de nuestro cuerpo que menos cuidamos, sin darnos cuenta el padecer algún tipo de enfermedad en nuestra boca puede desembocar en problemas con un mayor índole que el resto del organismo, afectando directamente a otros órganos del cuerpo como al corazón, el estómago, el hígado y todo el sistema músculo-esquelético, entre otros. Las bacterias de la boca presentes en las infecciones bucodentales pasan al torrente sanguíneo estando relacionadas con la disfunción eréctil, la diabetes, problemas respiratorios, ,musculares, articulares y/o cardiovasculares. Cada día cobra más importancia el mantenimiento de una buena salud bucodental dentro del mundo deportivo pero aún así, parece ser la menos relevante en cuanto a las revisiones periódicas a las que deben someter, sobretodo atletas y deportistas tanto a nivel profesional como amateur. Las afecciones bucodentales actúan directa o indirectamente, alterando la puesta del deportista. Por un lado, la placa bacteriana es un factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares ya que dichas bacterias al entrar en contacto con el flujo sanguíneo puede dar pie a la formación de coágulos y causarnos un problema cardíaco, aunque la persona en cuestión esté bien de salud. Y es que las bacterias procedentes de la boca aceleran el bloqueo de las bacterias. Otro aspecto a tener en cuenta, es la influencia en el rendimiento de un deportista. Está comprobado científicamente que muchas lesiones articulares y musculares son consecuencia de focos infecciosos dentarios y/o paradentarios (tejidos circundantes al diente). Los focos sépticos son aquellos localizados en el ápice de la raíz de los dientes y zonas vecinas causados en su mayoría por caries que llegan al nervio y terminan supurando por ala raíz. También se encuentran lesiones e infecciones periodontales que afectan a las encías y tejidos de soporte de los dientes como el hueso. En la boca se acumulan millones de bacterias (más de 500 bacterias que habitan en nuestra boca pueden ser el origen de procesos inflamatorios) muchas de ellas, exclusivas de esta región. Sobre los dientes forman placa bacteriana, que con una higiene descuidada, da lugar a cúmulos de gérmenes causantes en muchos casos de caries y enfermedades periodontales (encía). Las bacterias de la boca producen unos mediadores inflamatorios, las prostaglandinas y las interleucinas, que se distribuyen a todo el organismo, teniendo como vehículo la sangre que provoca una verdadera siembra ya que hay vía libre para que la infección se traslade a cualquier parte del organismo. La sangre va depositando todas esas bacterias en los músculos y en las articulaciones, produciendo una astenia manifestada por una fatiga muscular y cansancio de esfuerzo. Se relentiza la contracción-relajación del músculo con la pérdida de tono fibrilar, dado a la sensación de fatiga e inflamación articular y dando lugar a diversas enfermedades, sobretodo en deportistas que someten a estos miembros a auténticos desgastes, siendo muy fácil que se den desgarros, dolores articulares o lesiones tendinosas con una tardía recuperación. Dado que el origen de la infección ocurre en un sitio tan distante, la persona no suele relacionarlo y pueden pasar meses, incluso años arrestando el dolor sin conseguir eliminarlo, cuando sería tan fácil como solucionar y curar las caries (origen) y por arte de magia al cabo de unas semanas el dolor muscular desaparece. Cada vez más los entrenadores tienen en cuenta el cuidado de la boca de sus atletas. Es habitual que los problemas en la boca conduzcan a períodos de malos resultados deportivos. Anteriormente, esto estaba dictado por la experiencia y no tenía aval científico hasta ahora, en que los estudios de biología molecular han apuntado a los mediadores inflamatorios como el origen del descenso de la capacidad física, del rendimiento en incluso en muchas ocasiones puede ser motivo de baja. Además de las dolencias musculares y articulares causadas por las lesiones periodontales y curiosas, esta misma patología puede producirse también por una mala oclusión. Se calcula que un 30% de los dolores musculares de cuello y espalda se deben a que se mastica de una forma incorrecta, relacionado ,uy estrechamente la mordida cruzada. Además, la mala oclusión dental está relacionada con defectos del equilibrio. Como venimos diciendo, está comprobado científicamente que una óptima salud bucodental mejora el rendimiento de los deportistas, sin embargo, todavía la salud bucal de un elevado número de deportistas es inferior al nivel medio de la población general. Debemos de valorar la mayor posibilidad de caries dentro de este colectivo deportivo, debido al alto consumo de hidratos de carbono y de bebidas azucaradas para rehidratarse. Por otra parte la ausencia de piezas dentales conlleva otras consecuencias a tener en cuenta y es que la digestión comienza en la boca, si a un deportista le falta alguna pieza dental y ésta no se repone, el alimento no se tritura con normalidad lo que provoca alteraciones del aparato digestivo ya que el estómago no trabaja correctamente, está sometido a un exceso de trabajo, un mayor gasto de energía con una digestión más lenta. Esto desembocará en mala nutrición y en desventaja en la competición deportiva. Las afecciones cráneo-mandibulares también son frecuentes en quienes se ejercitan a modo profesional y donde la ATM (articulación temporomandibular) sufre y suma microtraumatismos del bruxismo o apretamiento dental, producido por el estrés al que están sometidas estas personas, sobretodo quienes se desempeñan en alto rendimiento. En la misma línea, el bruxismo no solo afectará a las piezas dentales (desgastes) sino que también provocará dolores a nivel de la musculatura de la cabeza, cuello y espalda. En conclusión, la medicina de hoy día apunta a la prevención y la odontología también. Debemos vigilar la salud bucal, en concreto la encía y realizar una revisión al comienzo de cada temporada, también en caso de lesión muscular o articular de origen dudoso y en cualquier dolencia que no se cure en tiempo razonable. Es labor del odontólogo hacer un seguimiento exhaustivo si cabe lo largo de la época de competición deportiva. Creemos oportuno realizar una exploración bucal por lo menos dos veces al año, coincidiendo una de ellas con el inicio de la pretemporada. Cepille sus dientes y utilice hilo dental después de cada comida y siempre antes de irse a dormir, ya que al disminuir la actividad de la boca, se produce un aumento de la producción de las bacterias. CUIDAR LA SALUD ORAL DEBE SER PREMISA FUNDAMENTAL EN TODO DEPORTISTA.

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